Los unen el entusiasmo y la vocación por hacer de la ciudad -su gente, su infraestructura y su ecosistema- un lugar mejor.
Son vecinos solidarios y comprometidos . Dedican horas de su vida a ayudar a otros o a reparar y mantener limpio el espacio público, que disfrutan no sólo ellos, sino también el resto de los habitantes de la ciudad.